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TRASTORNOS DE ALIMENTACIÓN

Psicología y Nutrición: Trastornos de la alimentación

Jul 30, 2024 | Salud y Bienestar

Hoy vamos a poner encima de la mesa, una realidad a la que no podemos dar la espalda, y que pese a tener cada vez más conocimientos de las consecuencias de los trastornos de alimentación, la sociedad sigue imponiendo, por un lado  unos cánones estéticos, prácticamente imposibles de conseguir, y por otro, un ritmo frenético de vida que nos alteran a nivel emocional, pagándolo muchas veces con una incorrecta alimentación.

Hay que estar atentos y ser capaces de reconocer si es algo puntual, o ya puede tener consecuencias graves en nuestra salud

No vamos a extendernos demasiado, ya que  nuestra única pretensión, es que si alguno de nuestros lectores cree reconocerse a sí mismo o a uno de sus seres queridos en alguna de las siguientes situaciones, no dude en hacer una consulta profesional a tiempo. 

Aquí mostramos una breve descripción de los trastornos más conocidos:

Anorexia Nerviosa: Se caracteriza por una restricción extrema de la ingesta calórica, un intenso miedo a ganar peso y una distorsión de la imagen corporal. Las personas con anorexia nerviosa suelen tener un peso significativamente bajo y pueden realizar conductas purgativas (vómitos, uso de laxantes) y ejercicio excesivo.

Bulimia Nerviosa: Se caracteriza por episodios recurrentes de ingesta excesiva de alimentos (atracones) seguidos de actos inapropiados como el vómito autoinducido, uso de laxantes, ayuno o ejercicio excesivo, para intentar compensar dicha ingesta. Las personas con bulimia pueden mantener un peso normal o estar ligeramente con sobrepeso. Por ello no es tan visible para el entorno la situación que están sufriendo ni las consecuencias de dichos actos

Trastorno por Atracón: Implica episodios recurrentes de ingesta excesiva de alimentos en los que la persona siente una pérdida de control, similar a la bulimia, pero sin comportamientos compensatorios como el vómito. Esto puede llevar a problemas de sobrepeso y obesidad.

Trastorno Evitativo/Restrictivo de la Ingesta Alimentaria (ARFID): Se caracteriza por una evitación de ciertos alimentos o una restricción de la ingesta alimentaria debido a una aversión sensorial, falta de interés en comer o preocupaciones sobre las consecuencias adversas del comer. A diferencia de la anorexia, no está relacionada con la imagen corporal.

Trastorno de la Conducta Alimentaria No Especificado (TCANE): Brevemente diremos que incluye trastornos de la alimentación que no cumplen con todos los criterios de los trastornos mencionados anteriormente pero que son clínicamente significativos. Pueden incluir combinaciones de síntomas de varios trastornos.

Prevalencia Actual en España

Según la Sociedad Española para el Estudio de los Trastornos de la Conducta Alimentaria (SETA), que proporciona datos y estudios sobre la prevalencia de los trastornos alimentarios en España, y el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social que ofrece informes y estadísticas sobre la salud mental y los trastornos de la alimentación en la población española, los trastornos de la conducta alimentaria son un problema significativo en España. 

Aquí están algunas estadísticas clave:

Anorexia Nerviosa: Se estima que afecta aproximadamente al 0.3-1% de las mujeres jóvenes.

Bulimia Nerviosa: La prevalencia en mujeres jóvenes se sitúa alrededor del 1-3%.

Trastorno por Atracón: Afecta aproximadamente al 2-3.5% de la población general.

Los trastornos de la alimentación son afecciones graves que requieren una atención profesional y un enfoque multidisciplinar para su diagnóstico y tratamiento. La prevalencia en España subraya la necesidad de una mayor concienciación, prevención y recursos para abordar estas enfermedades de manera efectiva.

El papel del psicólogo en el tratamiento de los trastornos de la alimentación es fundamental y multifacético. Los psicólogos clínicos y los terapeutas especializados en trastornos alimentarios desempeñan diversas funciones que abarcan la evaluación integral, el diagnóstico diferencial, el tratamiento y el apoyo continuo para las personas afectadas.

La evaluación integral conlleva:

Entrevistas clínicas: Realización de entrevistas detalladas para entender la historia del paciente, los patrones de alimentación, la percepción de la imagen corporal y otros factores psicológicos y sociales.

Pruebas psicológicas: Utilización de instrumentos y cuestionarios específicos para evaluar la gravedad del trastorno, la comorbilidad con otros trastornos mentales y el impacto en la vida del paciente.

El diagnóstico diferencial:

Identificación precisa: Diferenciar entre los diversos tipos de trastornos de la alimentación (anorexia, bulimia, trastorno por atracón, etc.) y otros problemas de salud mental, como la depresión y la ansiedad.

El tratamiento:

El tratamiento será propuesto por el terapeuta, según diagnóstico

 – Terapia cognitivo-conductual (TCC):

          Modificación de patrones de pensamiento y comportamiento: Ayudar a los pacientes a identificar y cambiar pensamientos distorsionados y comportamientos desadaptativos relacionados con la alimentación y la imagen corporal.

              Terapia específica para cada trastorno: La TCC-E (Terapia Cognitivo-Conductual Mejorada) es una modalidad específica utilizada para tratar los trastornos de la alimentación.

 – Terapia familiar:

  • Involucrar a la familia en el tratamiento: Especialmente en casos de adolescentes, la terapia familiar ayuda a mejorar la comunicación y el apoyo familiar, y a desarrollar estrategias de afrontamiento efectivas.
  • Modelo Maudsley: Un enfoque específico de terapia familiar para la anorexia nerviosa que involucra a los padres en la gestión de la alimentación de sus hijos.

 – Terapia interpersonal (TIP):

  • Mejora de las relaciones interpersonales: Focalización en las relaciones y la comunicación interpersonal que pueden contribuir al desarrollo y mantenimiento del trastorno alimentario.

 – Terapia basada en la aceptación y el compromiso (ACT):

  • Desarrollo de la aceptación: Ayudar a los pacientes a aceptar sus pensamientos y sentimientos sin juzgarlos, y a comprometerse con acciones alineadas con sus valores personales.

 – Mindfulness y terapia dialéctico-conductual (TDC):

  • Regulación emocional: Utilización de técnicas de mindfulness para ayudar a los pacientes a desarrollar habilidades de regulación emocional y tolerancia al malestar

 

Apoyo Continuo y Prevención de Recaídas

Planes de prevención de recaídas:

  • Identificación de desencadenantes: Trabajar con los pacientes para identificar posibles desencadenantes de recaídas y desarrollar estrategias de afrontamiento para manejarlos.
  • Seguimiento y monitoreo: Sesiones regulares para monitorear el progreso y realizar ajustes en el tratamiento según sea necesario.

Apoyo psicosocial:

  • Grupos de apoyo: Facilitar o recomendar grupos de apoyo donde los pacientes puedan compartir experiencias y recibir apoyo mutuo.
  • Recursos comunitarios: Conectar a los pacientes y sus familias con recursos adicionales, como nutricionistas, servicios de salud mental y programas de recuperación.

El psicólogo desempeña un papel esencial en el tratamiento de los trastornos de la alimentación a través de la evaluación precisa, el desarrollo y la implementación de intervenciones terapéuticas, y el apoyo continuo para la recuperación y la prevención de recaídas. La colaboración con otros profesionales de la salud, como médicos y nutricionistas, es crucial para proporcionar un enfoque de tratamiento integral y efectivo.

 

admin

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